La verdad es que me has sorprendido una vez más, tanto que todavía no he podido acercarme al contenido del BLOG. Pero desde ya te auguro todo lo mejor!!
Ahora que ya estoy en tema, puedo hacerte llegar mi primer comentario. No estoy de acuerdo en "que somos únicamente cerebro". Veo en ello una contradicción con todo el contenido de la introducción. Si fuésemos sólo cerebro, seguramente, no hubieses llegado a este punto, ya que considero que el afecto es el motor del mismo.
A esta altura del avance de la ciencia neurológica, resulta imposible negar que todas las conductas humanas, y diría yo que en modo particular aquellas que aparecen como motivadas por sentimientos, tienen su causa primera en la actividad del cerebro. Nada más ilustrativo que la lectura de un artículo, “Who is minding the mind?” que da cuenta de un experimento llevado a cabo en la Universidad de Yale. Fue publicado recientemente, el 31 de julio del corriente año, en el suplemento científico del New York Times.
Dice el autor en uno de sus párrafos:
“Los participantes del estudio, alumnos universitarios, no tenían idea de que sus instintos sociales estaban siendo deliberadamente manipulados. En el camino hacia el laboratorio se habían topado con un asistente de laboratorio, que portaba libros de texto, papeles y tazas de café, algunas frías y otras calientes. Esto fue lo que sucedió: los estudiantes que (a pedido del asistente) sostuvieron una taza de café helado definieron a una persona hipotética, sobre la que leyeron durante el experimento, como mucho más egoísta y antisociable que aquellos alumnos que momentáneamente habían sostenido una taza de café caliente.”
Sigue el artículo con la descripción de otros estudios tan ingeniosos como el este, pero que nos llevan siempre a la misma conclusión: somos y hacemos lo que nuestro cerebro desea que hagamos y seamos. A medida que la tecnología pone a disposición de los especialistas instrumentos de investigación que penetran cada vez más hondo en la trama íntima de nuestras células y procesos fisiológicos, resulta más evidente e innegable que tanto las acciones como los sentimientos humanos, están originados en, y dirigidos por, nuestro cerebro. Aún los actos que considerábamos fruto exclusivo de nuestras emociones y sentimientos, tales como enamorarse, desenamorarse y, Dios nos guarde, casarse.
Te reconozco tanto en tu manera de decir. Me pregunto: realmente no te interesa para nada contarme hasta dónde llegaste en tus búsquedas? Ya libraste todas las batallas o te quedan algunas? Siempre, el mejor de mis recuerdos, aún a pesar tuyo.
7 comentarios:
hemos empezado!!!!
ESTE BLOG VA DIRIGIDO A LA GENTE QUE CONSIDERA QUE LA "VEJEZ" ES UN INCORDIO PARA LLEVAR UNA VIDA COHERENTEMENTE FELIZ
La verdad es que me has sorprendido una vez más, tanto que todavía no he podido acercarme al contenido del BLOG.
Pero desde ya te auguro todo lo mejor!!
Cómo es esto del propio cerebro como el mejor geriatra? A ver si te explayas un poco
Ahora que ya estoy en tema, puedo hacerte llegar mi primer comentario.
No estoy de acuerdo en "que somos únicamente cerebro".
Veo en ello una contradicción con todo el contenido de la introducción. Si fuésemos sólo cerebro, seguramente, no hubieses llegado a este punto, ya que considero que el afecto es el motor del mismo.
A esta altura del avance de la ciencia neurológica, resulta imposible negar que todas las conductas humanas, y diría yo que en modo particular aquellas que aparecen como motivadas por sentimientos, tienen su causa primera en la actividad del cerebro. Nada más ilustrativo que la lectura de un artículo, “Who is minding the mind?” que da cuenta de un experimento llevado a cabo en la Universidad de Yale. Fue publicado recientemente, el 31 de julio del corriente año, en el suplemento científico del New York Times.
Dice el autor en uno de sus párrafos:
“Los participantes del estudio, alumnos universitarios, no tenían idea de que sus instintos sociales estaban siendo deliberadamente manipulados. En el camino hacia el laboratorio se habían topado con un asistente de laboratorio, que portaba libros de texto, papeles y tazas de café, algunas frías y otras calientes. Esto fue lo que sucedió: los estudiantes que (a pedido del asistente) sostuvieron una taza de café helado definieron a una persona hipotética, sobre la que leyeron durante el experimento, como mucho más egoísta y antisociable que aquellos alumnos que momentáneamente habían sostenido una taza de café caliente.”
Sigue el artículo con la descripción de otros estudios tan ingeniosos como el este, pero que nos llevan siempre a la misma conclusión: somos y hacemos lo que nuestro cerebro desea que hagamos y seamos.
A medida que la tecnología pone a disposición de los especialistas instrumentos de investigación que penetran cada vez más hondo en la trama íntima de nuestras células y procesos fisiológicos, resulta más evidente e innegable que tanto las acciones como los sentimientos humanos, están originados en, y dirigidos por, nuestro cerebro. Aún los actos que considerábamos fruto exclusivo de nuestras emociones y sentimientos, tales como enamorarse, desenamorarse y, Dios nos guarde, casarse.
Te reconozco tanto en tu manera de decir.
Me pregunto: realmente no te interesa para nada contarme hasta dónde llegaste en tus búsquedas?
Ya libraste todas las batallas o te quedan algunas?
Siempre, el mejor de mis recuerdos, aún a pesar tuyo.
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